martes, 17 de abril de 2012



A veces uno tiene la tristeza
a flor de edad
y la injusticia cae de golpe
como agua sin salida
ahogándose en el pecho.

No sientes más dolor que el de la vida
gritando a tus espaldas
un “basta ya “ sin paliativos,
mientras juras en falso testimonio
ante la muerte vanidosa,
que no hay más ramas por talar
de este árbol deshojado
sin derecho a devolución;

que está acabando el día
en una noche que no es suya
y el tiempo de jugar con la guadaña
expira ya…

Hoy tengo la tristeza
a flor de piel
y solo me consuela
saber que al menos hoy
he sido Siempreviva
enredada en la tumba de mis muertos.

18 comentarios:

La Solateras dijo...

Vaya, Rosa, me siento tan identificada con este poema como si lo hubiera escrito yo.

Pero no me hubiera salido una última estrofa tan brillante.

Un abrazo grande

Charcos dijo...

los tres últimos, ellos solos son un mundo

besicos

Manuel dijo...

Totalmente de acuerdo con los dos comentarios anteriores. Has rematado este tremedo poema con unos versos finales realmente asombrosos.

Enhorabuena mi chica favorita. Y no dejes de escribir nunca, cada día, cada momento.

Un beso.

Mari Carmen Azkona dijo...

Cariño, coincido con Ana en que participo de cada uno de los versos, y tod@s los compañer@s en lo magistral que es la estrofa final. Chapeau. Una sola pega, tú eres siempreviva siempre.

Gracias por escribir este poema...No, gracias por escribir y compartir.

Besos y un fuerte abrazo.

Mila Aumente dijo...

¡Qué triste y qué bonito, Rosa!

Ojalá hoy estés viviendo un día especialmente alegre.

Besos.

FRANK RUFFINO dijo...

Si, estimadísima poetisa Rosa Jimena:

"Aveces uno tiene la tristeza...", a flor de piel, pero aún más a "flor de edad" como bien recreas ese decir, que es siempre interesante en ti, en el texto que hoy nos ocupa y en toda tu obra.

Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

Frank Ruffino

Terly dijo...

Yo que hoy había colgado en una percha mis tristezas, con este, aunque bello, melancólico poema, has hecho que las descuelgue de nuevo para ponermelas con una flor de crisantemo en su solapa.
Aunque ya se ha dicho, la última estrofa es espléndida.
Un beso.

Jorge Torres Daudet dijo...

...y la primera, y las del medio... Me ha gustado todo el poema; es como la vida misma, y con la señora de la guadaña a la espera, como siempre.
Un abrazo.

Nines Díaz dijo...

Suscribo todos los comentarios, Rosa. Cercano poema con esa tristeza a flor de edad que tanto me ha gustado.

Un beso.

Jesús Arroyo dijo...

NO sé si por un día has sido siempreviva, lo que si sé es que tan viva estás tú (siempre) como la poesía tan maravillosa que escribes.
Besazos.

Laura Caro dijo...

Querida Rosa:

Me sumo a los comentarios anteriores: Es un poema magnífico con un brillante final.

Se me ocurre pensar que la injusticia siempre cae de golpe, porque somos tan confiados que pensamos que a nosotros no nos va a tocar, ni a los nuestros tampoco.

Quedémonos con los buenos momentos vividos al lado de todos los que quisimos...

Un beso GIGANTE.

Lembranza dijo...

Preciosos versos Rosa. A veces nos ponemos tristes, llenos de impotencia, cuesta ver que las injusticias provocadas por los hombres, siguen su camino, sin que haya nadie que los detenga.
Un abrazo

carmen jiménez dijo...

Esa tristeza a flor de edad o a flor de piel...Hoy no hay ninguna diferencia.

CARMEN dijo...

Un poema con la dulzura y la sabiduría que te caracterizan,amiga.. el final es magistral... me dice tanto todo..

Besos.

elviradaudet dijo...

Magnífico poema, querida Rosa, lleno de sutileza y de finura, de principio a fin. Más conmovedor, si cabe, porque nos llega
de una persona tan viva, hermosa, y llena de energía como tú.

Te quiero
Elvira

Pilar dijo...

Rosa,
Genial..."que está acabando el día en una noche que no es suya", y esos tres últimos que ya te han dicho, me encanta.

Un besazo

PiliMªPILAR dijo...

El proemio, simpar. El final en los cuatro últimos versos, impactante.
Exquisito poema

Ángeles Fernangómez dijo...

Un buen poema, Rosa. Ya lo dice el nombre: "siempreviva", por eso acompaña a la muerte.
Besos