Una yugular de cinco estrellas es una yugular de cinco estrellas... En el cuello están las llaves de todo nuestro ser...
Anda mucho tiburón suelto, Rosa´, ahora más que antes, porque la crisis agudiza el instinto de supervivencia más feroz y despiadado. Hay que andarse con cincuenta ojos.
Totalmente de acuerdo, Rosa. Todo lo "etiquetado" con cinco estrellas es de gran atractivo. En cuanto a compartir dentadura y despojos, ¡que horror!... Prefiero no imaginarlo.
Laurita, lo peor no es que anden tiburones sueltos, porque de esos ya tomamos precauciones, sino que el instinto de supevivencia del que hablas o deseo de echar al de enfrente sus miserias, venga de la mano de quienes no suele uno protegerse y por tanto, los únicos que pueden llegar al cuello sin problemas ¿no crees?.
Mi querida Mila, como ya hablamos de este poema en persona, creo que sabrás que tampoco estoy de acuerdo con aquello de compartir dentadura, pues lo único que puede dar es una mordedura doble.
Gracias por tu cariño y tu honestidad siempre. Un besito
Ana yo tampoco veo tan mal compartir los despojos, siempre que sea para evitar la mitad del daño a la dueña de ellos, si por el contrario se trata de comernos unos a otros, salvo causa vital, prefiero no hacerlo.
Otro besito a ti corazón en esa yugular cinco estrellas que espero no atine ningún diente.
Elenita cielo, gracias por tu saludo y por venir… Yo también tengo muchas ganas de verte ya corazón. Dime por donde andas actuando y me acerco si hay posibilidad de ello.
Nines, muchas gracias por tu comentario corazón… Casi siempre lo atractivo suele ser peligroso para quien tiene alguna carencia sin absolver y pasa lo que pasa….
De veras me ha hecho mucha ilusión verte aquí y mucho más vernos en Libertad el viernes pasado.
Querida Mari Carmen, no creo que pudiera seguir escribiendo de la misma forma en este blog si no supiera que al final de cada entrada siempre estás tú y ese inmenso cariño que pones en leerlo y en tus comentarios certeros.
Muchas gracias Cris por tu comentario y tu cariño. Como decía antes respondiendo a Jesús, si hemos de dejar que un vampiro hinque su colmillo sensual, al menos que podamos elegir y disfrutemos ¿no crees?.
22 comentarios:
siempre puede ser peor si, me hiciste sonreir ;)
besicos
Una yugular de cinco estrellas es una yugular de cinco estrellas...
En el cuello están las llaves de todo nuestro ser...
Anda mucho tiburón suelto, Rosa´,
ahora más que antes, porque la crisis agudiza el instinto de supervivencia más feroz y despiadado. Hay que andarse con cincuenta ojos.
Un abrazo gigante.
Bueno, bueno, bueno... Si es que... entre dientes y cuellos de vampiros del verso...
¿La cena bien?
BEsitos.
Totalmente de acuerdo, Rosa. Todo lo "etiquetado" con cinco estrellas es de gran atractivo. En cuanto a compartir dentadura y despojos, ¡que horror!... Prefiero no imaginarlo.
Un poerma muy original, como todos los tuyos.
Un beso.
Y a mí que no me parece mal compartir los despojos...
Besito en la yugular.
--->Pincha aquí :)
Jeje! Si has sido capaz de hacer un poema de ésto, yo, ya... Me quito el sombrero.
MUAK
Me temo que no es un poema fácil de entender.
Lo que si se entiende es la belleza que lo enmarca. Pero me lío con los dientes, la herencia y los despojos.
Mejor eso, que no enredarse con esa yugular tan laureada. Por cierto con tanta estrella ¿es buza?.
Tu poesía y el humor mezclado con lo trascentente... Siempre genial!!!!!
Ya tengo ganas de verte princesa.
Un besito.
Las yugulares de cinco estrellas siempre han resultado muy atractivas para vampirizar. Menuda imagen, Rosa...
Un beso
Querida Rosa, hay muchos seres que se alimenta de la vida y la energía de los demás...la mayoría incluso camina de día.
Impactante poema, Rosa, no dejará indiferente a nadie, te lo aseguro. enhorabuena.
Besos un fuerte abrazo
Estimada Rosa:
Bueno, un mordisquillo en la yugular es muy sensual. Pero que nadie hinque el diente en tu corazón de cinco estrellas.
Besos y enhorabuena por tu singularidad.
Cris.
Gracias Charcos. Si te hice sonreír, ya mereció la pena el poema.
Un besit(c)o
Laurita, lo peor no es que anden tiburones sueltos, porque de esos ya tomamos precauciones, sino que el instinto de supevivencia del que hablas o deseo de echar al de enfrente sus miserias, venga de la mano de quienes no suele uno protegerse y por tanto, los únicos que pueden llegar al cuello sin problemas ¿no crees?.
Un beso mi niña
Jesusito, bien dices, si surge el verso,bienvenida la cita con el vampiro, pero que sea de los de las pelis de ahora que son más guapos porfa.
La cena genial,como no podía ser de otra manera.
Otro beso grandote
Mi querida Mila, como ya hablamos de este poema en persona, creo que sabrás que tampoco estoy de acuerdo con aquello de compartir dentadura, pues lo único que puede dar es una mordedura doble.
Gracias por tu cariño y tu honestidad siempre. Un besito
Ana yo tampoco veo tan mal compartir los despojos, siempre que sea para evitar la mitad del daño a la dueña de ellos, si por el contrario se trata de comernos unos a otros, salvo causa vital, prefiero no hacerlo.
Otro besito a ti corazón en esa yugular cinco estrellas que espero no atine ningún diente.
Maria, creo que compartiremos ese placer de quitarnos el sombrero, porque me encanta entrar en tu blog: respira amor por todos los lados.
Besos con el deseo de otro día precioso para ti
Manuel cariño, me temo que no va a ser buza, o si… la yugular de los peces debe ser gustosísima ¿o no tienen yugular?.
Gracias por liarte con los dientes y despojos, pero sobre todo por tus palabras.
Besitos
Elenita cielo, gracias por tu saludo y por venir… Yo también tengo muchas ganas de verte ya corazón. Dime por donde andas actuando y me acerco si hay posibilidad de ello.
Un abrazo muy cercano
Nines, muchas gracias por tu comentario corazón… Casi siempre lo atractivo suele ser peligroso para quien tiene alguna carencia sin absolver y pasa lo que pasa….
De veras me ha hecho mucha ilusión verte aquí y mucho más vernos en Libertad el viernes pasado.
Otro beso para ti
Querida Mari Carmen, no creo que pudiera seguir escribiendo de la misma forma en este blog si no supiera que al final de cada entrada siempre estás tú y ese inmenso cariño que pones en leerlo y en tus comentarios certeros.
Ya queda menos para vernos.. ¡que ganitas!.
Un beso enorme
Muchas gracias Cris por tu comentario y tu cariño. Como decía antes respondiendo a Jesús, si hemos de dejar que un vampiro hinque su colmillo sensual, al menos que podamos elegir y disfrutemos ¿no crees?.
Un abrazo. Cuídate mucho
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