lunes, 14 de marzo de 2011

ENTELEQUIA

"El tiempo es la medida del movimiento
entre dos instantes" (Aristóteles)


Algún día
podrás volver a compartir mi cama.

No habrá sexo invocando entre dientes tu voz
ni piel que pueda describirte a oscuras.

Será sólo un instante;
los ojos apagados
con esa lentitud
de haberte convertido al fin
en el más insignificante de mis fantasmas
.

22 comentarios:

Pilar dijo...

Bueno Rosa,
Este poema es genial! Esos versos finales, esa firmeza...
Me dice mucho. Me gusta. En serio.

Un besazo

Rosa dijo...

Gracias cielo... Me encanta encontrarte aquí y sobre todo en cualquier sitio.

Un besazo grande

Mila Aumente dijo...

¡Qué buenísimo, Rosa! Seguro que ÉL tendría otras pretensiones(me refiero al protagonista de tu poema). Y es que algunos hombres son infantiles e incapaces de adivinar lo que deambula por la mente de las fèminas, jajaja.

Besitos.

Mila

Laura Caro dijo...

Me encanta el cierre que le has dado a este poema, Rosa.
Es magistral.
Un abrazo, preciosa.
Y muchas gracias por pasar por mi espacio y por dejarme tus palabras de regalo.

Manuel dijo...

Escribir poemas como estos con el tiempo que está corriendo no es nada fácil. Pero tu lo consigues con tesón.

A pesar de no haberme hecho caso en casi nada, ha quedado "casi" perfecto.

Me gusta mucho cariño. enhorabuena.

Mari Carmen Azkona dijo...

“con esa lentitud
de haberte convertido al fin
en el más insignificante de mis fantasmas.”

Querida Rosa, si entendemos por entelequia como una unidad, una entidad...que lleva en sí el principio de su acción y que tiende, por sí misma, a su propio fin, lo has conseguido. Es un poema maravilloso lleno de ritmo. Con la inercia necesaria para llegar a esos versos finales que me parecen magistrales.

Enhorabuena, Rosa, con lentitud vuelvo a leer y releer...

Besos y abrazos.

Emilio Porta dijo...

Tus fantasmas son estupendos. Porque una persona como tú solo puede estar habitada por gente de bien. Ya sabes que...en fin...no tengo todo el tiempo que desearía para compartir más a fondo todo lo que te acompaña, aunque, bien lo sabes, voy contigo. Un beso, Rosa.

La Solateras dijo...

Final demoledor por inesperado.

Muy bueno, Rosa.

Un abrazo

Rosa dijo...

Mila ya sabes que casi nunca las cosas son lo que nos parecen, sobre todo cuando hay sentimientos de por medio. Mi protagonista (mujer) lo ha entendido al fin...

Un abrazo y un besazo y muchas gracias por tus palagras tan cercanas siempre.

PD. Te echamos de menos en Lorca

Sacra dijo...

Que bueno, siempre, llegar aquí.
Beber de esta fuente tuya, tan dulce.
Gracias, amiga, por seguir regalándonos versos un día más.

Emilio dijo...

Será un instante liberador, Rosa.

Interesante poema.

Abrazos.

Jesús Arroyo dijo...

... y seguimos hablando de fantasmas...
Me suena a poema tan real como ellos.
Besitos, guapa.

Rosa dijo...

Gracias a ti Laura, por estar siempre cerca y seguir haciéndome sentir muy pequeña cuando compruebo todo lo que abarcas.

¿Sabes?, curiosamente el cierre fue una de las cosas que tuve claras desde el principio…

Un abrazo corazón

Rosa dijo...

Manuel, es mucho más fácil escribir cuando tienes cerquita alguien con quien compartirlo…

Gracias por estar (aunque no te haga caso, jajaja!).

Un beso cielo

Rosa dijo...

Querida Mari Carmen, me encanta que hayas entendido el contenido-título a la primera. Dudé un poco del título, porque no es fácil, pero la tentación era grande y decidí hacerlo como tributo a Aristóteles (jajaja!).

Gracias corazón por leerme, releerme y volver a leer con lentitud lo que escribo… Es la mejor recompensa a lo que escribimos ¿verdad?.

Un abrazo grande y sincero… Algo parecido a ti

Rosa dijo...

Mis fantasmas no siempre son estupendos… Bueno, mejor dicho, los míos sí, pero aquellos de los que escribo, no tanto.

Gracias Emilio por venir, porque sé que apenas tienes tiempo ni de dormir y también sé que estás aunque no siempre te vea.

Un abrazo muy muy cercano (ya lo sabes)

Rosa dijo...

Gracias Ana por tus palabras. Siempre es un honor recibir la calificación de “muy bueno”, viniendo de tu mano (nunca mejor expresado…)

Un besazo grande corazón

Rosa dijo...

Gracias a ti Sacra, mi dulce amiga que nunca falla a nuestra cita.

Es un placer seguir teniéndote cerca, aunque no nos podamos dar ese abrazo que tanto deseamos.

Otro abrazo, virtual, pero con todo el cariño que siento de ti

Rosa dijo...

Emilio, bienvenido de nuevo a mis poemas. Es un verdadero placer contar contigo.

El instante tal vez no sea el desenlace ideal para una relación, pero sin duda lo es para la salud del alma, cuando las cosas no son como uno desearía…

Gracias por tu comentario y tu visita.

Un abrazo

Rosa dijo...

A ver mi niño grande, los fantasmas no siempre son iguales y éstos no se parecen, casi seguro, a los que hablábamos el viernes (jajaja!), pero, efectivamente, como dices, son tan reales como lo que intento contar.

Gracias por tantas cosas…

Un besito, pero con abrazo incluído

Ángeles FERNANGÓMEZ dijo...

Sí, recuerdo este poema. Si alguien recibe este poema como regalo de cumpleaños, se le puede congelar hasta el fuego de la vela.
Mi niña, tú sí que sabes. Besos

Rosa dijo...

Gracias por el comentario Angeles, aunque no tengo claro mi niña si eso de que se le congele hasta el fuego de la vela a alguien si se lo envío por su cumple es bueno o no..... (jajaja).

Eres un sol. Un besazo, que nos vemos enseguida.